Melodía a mi medida

 Tu voz calma la impaciencia de mi ser, 

eres melodía hecha a mi medida.

No deseo nada impuro de ti, tu paz me atrapa, curioso,

siendo yo, una tormenta embravecida, deseo calmar mis aguas.

La serenidad de tu alma me dicta un vals que invita a bailar, bastante quieto

para la orquesta loca que hay en mí, demasiado apasionada.

Me consideras luz, pues mi risa hace florecer en los bosques de tu melancolía,

pequeños jardines de esperanza.

Abre bien los ojos, no sabes lo que anhelas, estoy lejos de ser cura,

nada bueno se puede esperar de un huracán.



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