Tu hombro

¿Puedo llorar un poco en tu hombro?

Hay tanta tempestad en mi alma

Las olas son tan grandes y me temo ahogar

Las dudas me sofocan y tus brazos me ayudan a respirar.


Las lágrimas hacen largos ríos en mis mejillas

Los temores nublan mi juicio y poco a poco pierdo voluntad en mi interior.


Dame alivio, sé mi lugar seguro, lejos de este mundo oscuro.

Sostén mis manos y dame un poco de paz.

Cuídame de mis demonios, sabré agradecer todo amor que dulcemente me des.


Déjame llorar en tu hombro, que me aniquila el peso que conlleva a veces la soledad. 

Brilla con tu luz suave para acabar con todo aquello que en las sombras gusta habitar, dale muerte a mis fantasmas que ya no merecen en mi mente pasear. 


Llueven tus besos, cual pétalos en abril, curas de mí misma a mi anestesiado corazón.

El frío ya no impregna con su escarcha, tu llenas todo de magia, tu me devuelves la calma.

Nada que venga de ti duele, ni siquiera la injustificada ilusión, pues llenas de dicha con tu afable voz cada rincón que fue decorado con tristeza y dolor. 


Déjame llorar en tu hombro, quiero olvidar un poco, quiero habitar por siempre en tus brazos y ser espectáculo para aquellos que no creen en los milagros. 

Eres buena racha, eres dulce poema, eres dicha y a veces, solo a veces, cuando la distancia se empeña, una diminuta pena. 


Déjame llorar aquí, en tu hombro, para estar, inequívocamente feliz.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Que bonito me ves

Esquemas

Ciega