Reproches
Me gritas a la cara, disfrazas tu culpa con ira
Me reprochas que abuse de tus afectos, no retes mi
intelecto, soy más lista y menos ingenua que en aquellos tiempos.
No conmueves mi corazón con tus falsas peticiones de perdón…
Mueves las piezas para dejar el juego a tu favor, dudas de
mi capacidad de avanzar…
Aferrada a mi renovada confianza, confronto tus mil y un
engaños…
No mientas cuando afirmas que no me hiciste ningún daño.
Apelas misericordia a favor de lo que un día erróneamente llamé
amor…
La amnesia ha trastocado tu memoria, pues más de una vez
cante con voz de miel que mis deseos iban más allá de lo que anhelaba la piel…
Sin embargo, confiado en tu vanidad, me indicaste que yo no
podría ser motivo de tu felicidad.
Y ahora, agobiado, después de tanto tiempo, haz regresado,
pues en quien habías encontrado dicha te ha lastimado.
¡Detente! ¡Da marcha atrás!
Por más que yo quiera, en ti no hay nada bueno que
rescatar, aquí tus añejas dolencias no tienen lugar.
No me pidas perdón, sólo no me robes la paz que he logrado
alcanzar.
Comentarios
Publicar un comentario